La celebración religiosa se realizó en la Parroquia San Vicente Ferrer y contó con la presencia de familiares de los estudiantes.
Tras cerca de un año de preparación, un grupo de cuarenta alumnos y alumnas de nuestro colegio, asistieron a la ceremonia religiosa de su Primera comunión, la cual fue celebrada en la Parroquia San Vicente Ferrer, mismo lugar donde tradicionalmente la comunidad mariana realiza algunas de sus actividades religiosas más importantes.
Con la compañía de sus familiares, los estudiantes escucharon atentos la prédica del párroco, quien los instó a seguir siendo parte de las celebraciones religiosas, haciendo también responsable a sus padres, de guiarlos por el camino de la fe.
«Que esta no sea la primera y última vez que los vea venir, que asistan a misa regularmente y que la fe se mantenga siempre firme», fue algunas de las palabras que el párroco les dedicó.
Como colegio estamos muy orgullosos y agradecidos de la confianza que las familias entregaron a la preparación que las monitoras de la Parroquia dieron a sus hijos e hijas, la cual fue realizada con amor, con dedicación y mucha fe.

